Que
suban
los
telones
de
mis
ganas
de
reír.
Como una flecha voy por la ciudad sin pulmotor, voy aprendiendo todo sin más que un poco de amor.
Saludar al vecino, acostarse a una hora, trabajar cada día
para vivir en la vida, contestar solo aquello y sentir solo ésto y que Dios nos ampare de malos pensamientos; cumplir con las tareas, asistir al colegio.¿Que diría la familia si eres un fracasado?
Compartiendo de la manera mas sencilla entre bancas y pastillas entre magos y callejas
entre reyes y una renga.
Me sentía henchida de tanta energía.
Quise dar con las estrellas, y subí al más loco tren.
Hoy asume lo que venga sea para bien, o todo mal, y aunque pierda lo que tenga, se va a morder para aguantar. Hoy, que claro ve las cosas que ayer no vio, ni va a exigir, sobre su pena se posa: quiere entender para seguir!